Archivo de 15 octubre, 2009

oct 15 2009

Honduras y Costa Rica: Dos golpes, el mismo método

DOS GOLPES, EL MISMO MÉTODO
Alvaro Montero Mejía (*)
Sin lugar a dudas, el hecho político más importante en la Centroamérica de finales de esta primera década del 2000, ha sido el golpe de Estado de la oligarquía y los militares hondureños y la respuesta que les ha dado el hermano pueblo de Honduras. Si los grupos golpistas estaban lejos de imaginar la respuesta positiva de la comunidad internacional, cuya condena ha sido prácticamente unánime, menos pudieron suponer que los hondureños, sometidos durante décadas al enorme poder de una oligarquía insaciable, al control económico y social de las empresas bananeras y en los últimos años, de las corporaciones trasnacionales y las maquiladoras, sería capaz de responder con la altivez y el decoro con que lo ha hecho..
En este sentido, los hondureños nos dieron a los costarricenses una lección cívica y sobre esta misma premisa quisiéramos establecer algunas analogías que son mucho más que simples parangones o comparaciones. Primero debemos constatar que, en el caso de Honduras, estamos en presencia de un golpe de Estado “sui generis”, de una modalidad golpista que resulta, en muchos aspectos, novedosa aunque no única, como veremos posteriormente. Es cierto que en Honduras los militares cumplieron con la regla de oro de ser la fuerza bruta ejecutora, detrás de la cual se escuda el sector más retrógrado de la oligarquía criolla, de las corporaciones y las maquiladoras. Eso no es lo novedoso.
Sin embargo, aunque estamos en presencia de un ejército golpista, apoyado por el sector de la clase dominante, a estos grupos se agrega prácticamente todo el aparato estatal, por lo que podemos hablar, a justo título, de una institucionalidad integralmente golpista.  En efecto, desde el momento de la detención y expulsión del país del Presidente, tanto la Asamblea Legislativa como el Tribunal Electoral, la Corte Suprema de Justicia, la Fiscalía, la Procuraduría del Estado y otros órganos adheridos al aparato estatal, formaron un solo coro en el que manifestaban su respaldo a la defenestración del Presidente.
Aunque pareciera un hecho enteramente nuevo, los golpistas hondureños, se apoyaron en un ejemplo o más bien, en un modelo recientemente practicado en otro país centroamericano: Costa Rica. Fue aquí, en este país, donde tuvo su inicio esta nueva “técnica del golpe de Estado” como escribió Curzio Malaparte hace cerca de 80 años. Esto lo veremos detalladamente.
Alguien debió explicarles a estos golpistas hondureños, con lujo de detalles, la importancia de contar con el control absoluto de la institucionalidad. La existencia de esa que hemos llamado “institucionalidad golpista” y que parece un hecho contradictorio, es la mejor prueba de que, durante una buena parte de su historia y en particular durante los últimos decenios, las clases dominantes y sus aliados externos si habían enseñoreado del control absoluto del aparato del Estado. En buena teoría, esta situación ocurre invariablemente en casi todos los países del mundo. Una clase o una coalición de clases sociales económicamente poderosas, asume invariablemente el mando y control del Estado y no permite que las iniciativas, exigencias, controles o representantes de los grupos o clases económicamente desfavorecidas, se filtren, o se infiltren, en ese aparato.
De modo que, en apariencia, no estaríamos diciendo absolutamente nada nuevo. Sin embargo, en Honduras se produjo esa “filtración”. Un equipo de hombres y mujeres, dispuestos a representar no los intereses consagrados e históricos de la oligarquía y el imperio, sino los del pueblo raso, adquirieron influencia y poder de decisión en el Poder Ejecutivo. Su presencia en el aparato del Estado, en este caso en el Poder Ejecutivo, resultó absolutamente legítima puesto que adquirieron ese mandato de representación y decisión, en unas elecciones presidenciales que expresaron la voluntad de la mayoría.
Es muy probable que algunos de estos actores, ni siquiera hubieran pensado hace algún tiempo, en asumir ese papel. Pero la vida cambia a las personas honradas y progresistas; enfrentadas a situaciones de crisis, las acerca con sensibilidad y claridad al fondo de los acontecimientos, la radicaliza y pueden terminar optando por los intereses del pueblo, aunque ese no fuera su propósito inicial. Lo mismo ocurrió en Costa Rica durante el Referéndum de 2007.
Al producirse esa ruptura determinante en el equilibrio del poder oligárquico, la reacción no se hizo esperar. Primero lanzaron contra Zelaya toda la artillería de los grandes medios de comunicación, secuestraron los papeles de una consulta popular sin carácter vinculante, luego vino un amago de acusación por violación constitucional que no pasó del intento hasta que, poniendo en duda la eficacia de esos métodos, recurrieron al único que les quedaba: el golpe. Pero como hemos dicho, no fue un simple cuartelazos sino una acción pacientemente planeada.
La conclusión no puede ser más clara.. En la Centroamérica de nuestros días, ni las oligarquías ni el imperio, pueden permitir que se desprendan más eslabones en su cadena de control sobre una de las zonas estratégicas más importantes del mundo. Dijimos en otra oportunidad, que el istmo centroamericano es un paso fundamental entre el océano histórico del desarrollo capitalista y la expansión colonial, el Atlántico y el mar del siglo XXI, de cara al impetuoso desarrollo económico y militar del Asia, el Pacífico. Centroamérica continúa como el paso más directo y expedito entre el este y el oeste de los Estados Unidos.
Con todo y eso, las distintas repúblicas centroamericanas, tienen también diferentes grados de importancia relativa en relación con la economía y la geopolítica mundial. En esta franja territorial, el primer lugar lo ocupa, sin lugar a dudas, la República de Panamá. Ese hermano país es el epicentro de la “zona canalera”, la llave de entrada y salida del Caribe, que según estudios recientes -y quizás no tan recientes- es un lago petrolero de proporciones gigantescas.
Costa Rica por su parte, se ha convertido en la capital de la oligarquía centroamericana. Enormes inversiones en actividades industriales, agrícolas, inmobiliarias y bancarias, han tenido lugar en virtud del ingreso de capitales principalmente guatemaltecos, salvadoreños, nicaragüenses y panameños. En ningún otro país de Centroamérica, existe una mayor concentración de capitales centroamericanos como en Costa Rica.
En esta perspectiva, la oligarquía centroamericana decidió respaldar la destrucción sistemática del Partido Liberación Nacional, fuerza decisiva de la consolidación de la reforma social costarricense impulsada por Calderón, Sanabria y Mora y en la construcción de un notable sector capitalista Estado e importantes servicios públicos, con la obra de José Figueres. Ésa destrucción no fue explosiva y escandalosa, como ha sido el caso del otro gran partido local, el PUSC, dinamitado con los juicios penales y las acusaciones de corrupción de dos expresidentes: Calderón y Rodríguez. El PLN fue destruido desde adentro, de manera paciente y sistemática. Fue copado integralmente en todas sus estructuras por una camarilla de extrema derecha dotada de enormes recursos financieros y mediáticos, encabezada por los hermanos Arias.
Es en este sentido que la figura de Óscar Arias y su galardón del “Premio Nobel”, juegan un papel trascendental en Centroamérica e incluso más allá. Era absolutamente imperativo que Óscar Arias asumiera de nuevo la presidencia de Costa Rica, aprobara el TLC con los Estados Unidos, consolidara la alianza estratégica del capital centroamericano con Costa Rica, alianza de la que el mismo Arias forma parte, y fortaleciera el polo de la derecha regional con otros países del área. Existían, sin embargo, escollos insalvables de orden constitucional. Sin embargo, resultaba imperativo fraguar un golpe de Estado que catapultara a Óscar Arias a la presidencia del país ¿Pero cómo? Estaba claro que Arias sólo podía ascender a la presidencia si se rompía el orden constitucional o lo que es igual, por medio de un golpe de Estado. Además, aún siendo indispensable la ruptura del orden constitucional en Costa Rica, ese golpe sólo podía ser dado si se guardaban todas las apariencias de una institucionalidad intacta, de modo que no se pusiera en entredicho ni la Carta Interamericana ni se afectara la imagen de esta impoluta y virginal democracia latinoamericana.
Para cumplir ese objetivo, era absolutamente indispensable fraguar el golpe con la plena complacencia de los principales órganos del Estado: Corte Suprema de Justicia, Tribunal Supremo de Elecciones, Procuraduría, Contraloría y, si fuera del caso, Asamblea Legislativa.
En efecto, el artículo 132 de la Constitución Política de Costa Rica permitó la reelección, hasta el mes de julio de 1969, cuando sobrevino una reforma trascendental que la prohibió. La vieja Constitución decía:
“No podrá ser elegido presidente y vicepresidente:
1)   el que hubiera servido a la presidencia en cualquier lapso dentro de los ocho años anteriores al período para cuyo ejercicio se verificare la elección”.
Pero aquel día, la Constitución se reformó con la ley número 4349, que prohibió de manera definitiva la reelección de cualquiera que hubiera ejercido la Presidencia y punto. Sin embargo, mediante el voto número 2771-2003 de las 11:40 horas del 4 abril 2003, es decir, 34 años después de establecida la prohibición constitucional a la reelección, la Sala Constitucional declaró inconstitucional aquella prohibición introducida en 1969, abriéndole paso a la reelección de Óscar Arias.
La interpretación de la Sala no podía ser más grosera y abusiva. En primer lugar no existía ni|existe ahora, en toda la estructura jurídica del estado costarricense, una norma que suplante la letra expresa del artículo 195 de la Constitución que le otorga a la Asamblea Legislativa y a ningún otro órgano, la potestad exclusiva de
“reformar parcialmente esta Constitución con absoluto arreglo a las siguientes disposiciones:”…. etcétera.
Nótese que la constitución dice ” CON ABSOLUTO ACUERDO”… etc.
Declarar la Sala Constitucional, como inconstitucional una reforma introducida hacía 34 años, declarando inaplicable el artículo que prohibía la reelección presidencial, sólo era concebible como un acto vergonzoso de sumisión y ultraje a la Constitución, realizado con el exclusivo propósito de que Oscar Arias pudiera reelegirse. La venalidad de los principales medios de comunicación se hizo patente, la oposición parlamentaria con escasas excepciones, guardó silencio y las fuerzas democráticas del país no reaccionamos a tiempo frente a semejante ultraje al estado de derecho y al órden constitucional.
Antes de ir más lejos, debemos recordar que la Sala IV fue constituida, casi en su totalidad, por elementos subordinados a Oscar Arias. La mayor parte de sus integrantes, le deben al nombramiento al pequeño grupo de la cofradía gobernante.
Pero honor a quien honor merece. Toda esta reiterada truculencia, llevó al ex presidente Luis Alberto Monge a indicar que “Oscar Arias le ha metido un bazucaso a la Constitución”.
Luego se produjeron, una tras otra, la absoluta subordinación del llamado Tribunal Supremo de elecciones, el Poder Judicial y la Asamblea Legislativa a las decisiones de un Poder Ejecutivo espurio, originado en la violación del orden constitucional vigente. Fin del golpe.
El resto es historia conocida. La cofradía de los Arias, en estrecho asocio con la oligarquía centroamericana, con este golpe de estado magistral, logró todos sus propósitos en una sola jugada, desplegada principalmente en estos últimos cuatro últimos años:
1 – Terminó de copar al Partido Liberación Nacional y lo subordinó por entero a los intereses oligárquico-imperialistas.
2 – Se garantizó la tutela de los intereses económicos y políticos   concentrados en Costa Rica, la aprobación del TLC con los Estados Unidos y el bloqueo del proceso ascensional del movimiento patriótico.
3 – Inició la conversión de Costa Rica en un enclave seguro, situado como dijimos, en la zona canalera, en la puerta del Pacífico y en la cuenca petrolera más importante del mundo, si incluimos al Caribe y a las inmensas reservas de Venezuela.
Sólo hay algo que superan la perspicacia y la inteligencia de los enemigos de nuestros pueblos: la estupidez de algunos representantes del movimiento patriótico costarricense, que le pusieron una barrera infranqueable a la unidad política y electoral del movimiento cívico, progresista y latinoamericanista, que ascendía con ímpetu en este pequeño país de Centroamérica.
Curridabat, 12 de octubre 2009
(*)Doctor en Economía, Abogado, Profesor Universitario, Ex diputado, Ex candidato presidencial, Premio Nacional “Joaquín García Monge”.
DOS GOLPES, EL MISMO MÉTODO
Alvaro Montero Mejía (*)
Sin lugar a dudas, el hecho político más importante en la Centroamérica de finales de esta primera década del 2000, ha sido el golpe de Estado de la oligarquía y los militares hondureños y la respuesta que les ha dado el hermano pueblo de Honduras. Si los grupos golpistas estaban lejos de imaginar la respuesta positiva de la comunidad internacional, cuya condena ha sido prácticamente unánime, menos pudieron suponer que los hondureños, sometidos durante décadas al enorme poder de una oligarquía insaciable, al control económico y social de las empresas bananeras y en los últimos años, de las corporaciones trasnacionales y las maquiladoras, sería capaz de responder con la altivez y el decoro con que lo ha hecho..
En este sentido, los hondureños nos dieron a los costarricenses una lección cívica y sobre esta misma premisa quisiéramos establecer algunas analogías que son mucho más que simples parangones o comparaciones. Primero debemos constatar que, en el caso de Honduras, estamos en presencia de un golpe de Estado “sui generis”, de una modalidad golpista que resulta, en muchos aspectos, novedosa aunque no única, como veremos posteriormente. Es cierto que en Honduras los militares cumplieron con la regla de oro de ser la fuerza bruta ejecutora, detrás de la cual se escuda el sector más retrógrado de la oligarquía criolla, de las corporaciones y las maquiladoras. Eso no es lo novedoso.
Sin embargo, aunque estamos en presencia de un ejército golpista, apoyado por el sector de la clase dominante, a estos grupos se agrega prácticamente todo el aparato estatal, por lo que podemos hablar, a justo título, de una institucionalidad integralmente golpista.  En efecto, desde el momento de la detención y expulsión del país del Presidente, tanto la Asamblea Legislativa como el Tribunal Electoral, la Corte Suprema de Justicia, la Fiscalía, la Procuraduría del Estado y otros órganos adheridos al aparato estatal, formaron un solo coro en el que manifestaban su respaldo a la defenestración del Presidente.
Aunque pareciera un hecho enteramente nuevo, los golpistas hondureños, se apoyaron en un ejemplo o más bien, en un modelo recientemente practicado en otro país centroamericano: Costa Rica. Fue aquí, en este país, donde tuvo su inicio esta nueva “técnica del golpe de Estado” como escribió Curzio Malaparte hace cerca de 80 años. Esto lo veremos detalladamente.
Alguien debió explicarles a estos golpistas hondureños, con lujo de detalles, la importancia de contar con el control absoluto de la institucionalidad. La existencia de esa que hemos llamado “institucionalidad golpista” y que parece un hecho contradictorio, es la mejor prueba de que, durante una buena parte de su historia y en particular durante los últimos decenios, las clases dominantes y sus aliados externos si habían enseñoreado del control absoluto del aparato del Estado. En buena teoría, esta situación ocurre invariablemente en casi todos los países del mundo. Una clase o una coalición de clases sociales económicamente poderosas, asume invariablemente el mando y control del Estado y no permite que las iniciativas, exigencias, controles o representantes de los grupos o clases económicamente desfavorecidas, se filtren, o se infiltren, en ese aparato.
De modo que, en apariencia, no estaríamos diciendo absolutamente nada nuevo. Sin embargo, en Honduras se produjo esa “filtración”. Un equipo de hombres y mujeres, dispuestos a representar no los intereses consagrados e históricos de la oligarquía y el imperio, sino los del pueblo raso, adquirieron influencia y poder de decisión en el Poder Ejecutivo. Su presencia en el aparato del Estado, en este caso en el Poder Ejecutivo, resultó absolutamente legítima puesto que adquirieron ese mandato de representación y decisión, en unas elecciones presidenciales que expresaron la voluntad de la mayoría.
Es muy probable que algunos de estos actores, ni siquiera hubieran pensado hace algún tiempo, en asumir ese papel. Pero la vida cambia a las personas honradas y progresistas; enfrentadas a situaciones de crisis, las acerca con sensibilidad y claridad al fondo de los acontecimientos, la radicaliza y pueden terminar optando por los intereses del pueblo, aunque ese no fuera su propósito inicial. Lo mismo ocurrió en Costa Rica durante el Referéndum de 2007.
Al producirse esa ruptura determinante en el equilibrio del poder oligárquico, la reacción no se hizo esperar. Primero lanzaron contra Zelaya toda la artillería de los grandes medios de comunicación, secuestraron los papeles de una consulta popular sin carácter vinculante, luego vino un amago de acusación por violación constitucional que no pasó del intento hasta que, poniendo en duda la eficacia de esos métodos, recurrieron al único que les quedaba: el golpe. Pero como hemos dicho, no fue un simple cuartelazos sino una acción pacientemente planeada.
La conclusión no puede ser más clara.. En la Centroamérica de nuestros días, ni las oligarquías ni el imperio, pueden permitir que se desprendan más eslabones en su cadena de control sobre una de las zonas estratégicas más importantes del mundo. Dijimos en otra oportunidad, que el istmo centroamericano es un paso fundamental entre el océano histórico del desarrollo capitalista y la expansión colonial, el Atlántico y el mar del siglo XXI, de cara al impetuoso desarrollo económico y militar del Asia, el Pacífico. Centroamérica continúa como el paso más directo y expedito entre el este y el oeste de los Estados Unidos.
Con todo y eso, las distintas repúblicas centroamericanas, tienen también diferentes grados de importancia relativa en relación con la economía y la geopolítica mundial. En esta franja territorial, el primer lugar lo ocupa, sin lugar a dudas, la República de Panamá. Ese hermano país es el epicentro de la “zona canalera”, la llave de entrada y salida del Caribe, que según estudios recientes -y quizás no tan recientes- es un lago petrolero de proporciones gigantescas.
Costa Rica por su parte, se ha convertido en la capital de la oligarquía centroamericana. Enormes inversiones en actividades industriales, agrícolas, inmobiliarias y bancarias, han tenido lugar en virtud del ingreso de capitales principalmente guatemaltecos, salvadoreños, nicaragüenses y panameños. En ningún otro país de Centroamérica, existe una mayor concentración de capitales centroamericanos como en Costa Rica.
En esta perspectiva, la oligarquía centroamericana decidió respaldar la destrucción sistemática del Partido Liberación Nacional, fuerza decisiva de la consolidación de la reforma social costarricense impulsada por Calderón, Sanabria y Mora y en la construcción de un notable sector capitalista Estado e importantes servicios públicos, con la obra de José Figueres. Ésa destrucción no fue explosiva y escandalosa, como ha sido el caso del otro gran partido local, el PUSC, dinamitado con los juicios penales y las acusaciones de corrupción de dos expresidentes: Calderón y Rodríguez. El PLN fue destruido desde adentro, de manera paciente y sistemática. Fue copado integralmente en todas sus estructuras por una camarilla de extrema derecha dotada de enormes recursos financieros y mediáticos, encabezada por los hermanos Arias.
Es en este sentido que la figura de Óscar Arias y su galardón del “Premio Nobel”, juegan un papel trascendental en Centroamérica e incluso más allá. Era absolutamente imperativo que Óscar Arias asumiera de nuevo la presidencia de Costa Rica, aprobara el TLC con los Estados Unidos, consolidara la alianza estratégica del capital centroamericano con Costa Rica, alianza de la que el mismo Arias forma parte, y fortaleciera el polo de la derecha regional con otros países del área. Existían, sin embargo, escollos insalvables de orden constitucional. Sin embargo, resultaba imperativo fraguar un golpe de Estado que catapultara a Óscar Arias a la presidencia del país ¿Pero cómo? Estaba claro que Arias sólo podía ascender a la presidencia si se rompía el orden constitucional o lo que es igual, por medio de un golpe de Estado. Además, aún siendo indispensable la ruptura del orden constitucional en Costa Rica, ese golpe sólo podía ser dado si se guardaban todas las apariencias de una institucionalidad intacta, de modo que no se pusiera en entredicho ni la Carta Interamericana ni se afectara la imagen de esta impoluta y virginal democracia latinoamericana.
Para cumplir ese objetivo, era absolutamente indispensable fraguar el golpe con la plena complacencia de los principales órganos del Estado: Corte Suprema de Justicia, Tribunal Supremo de Elecciones, Procuraduría, Contraloría y, si fuera del caso, Asamblea Legislativa.
En efecto, el artículo 132 de la Constitución Política de Costa Rica permitó la reelección, hasta el mes de julio de 1969, cuando sobrevino una reforma trascendental que la prohibió. La vieja Constitución decía:
“No podrá ser elegido presidente y vicepresidente:
1)   el que hubiera servido a la presidencia en cualquier lapso dentro de los ocho años anteriores al período para cuyo ejercicio se verificare la elección”.
Pero aquel día, la Constitución se reformó con la ley número 4349, que prohibió de manera definitiva la reelección de cualquiera que hubiera ejercido la Presidencia y punto. Sin embargo, mediante el voto número 2771-2003 de las 11:40 horas del 4 abril 2003, es decir, 34 años después de establecida la prohibición constitucional a la reelección, la Sala Constitucional declaró inconstitucional aquella prohibición introducida en 1969, abriéndole paso a la reelección de Óscar Arias.
La interpretación de la Sala no podía ser más grosera y abusiva. En primer lugar no existía ni|existe ahora, en toda la estructura jurídica del estado costarricense, una norma que suplante la letra expresa del artículo 195 de la Constitución que le otorga a la Asamblea Legislativa y a ningún otro órgano, la potestad exclusiva de
“reformar parcialmente esta Constitución con absoluto arreglo a las siguientes disposiciones:”…. etcétera.
Nótese que la constitución dice ” CON ABSOLUTO ACUERDO”… etc.
Declarar la Sala Constitucional, como inconstitucional una reforma introducida hacía 34 años, declarando inaplicable el artículo que prohibía la reelección presidencial, sólo era concebible como un acto vergonzoso de sumisión y ultraje a la Constitución, realizado con el exclusivo propósito de que Oscar Arias pudiera reelegirse. La venalidad de los principales medios de comunicación se hizo patente, la oposición parlamentaria con escasas excepciones, guardó silencio y las fuerzas democráticas del país no reaccionamos a tiempo frente a semejante ultraje al estado de derecho y al órden constitucional.
Antes de ir más lejos, debemos recordar que la Sala IV fue constituida, casi en su totalidad, por elementos subordinados a Oscar Arias. La mayor parte de sus integrantes, le deben al nombramiento al pequeño grupo de la cofradía gobernante.
Pero honor a quien honor merece. Toda esta reiterada truculencia, llevó al ex presidente Luis Alberto Monge a indicar que “Oscar Arias le ha metido un bazucaso a la Constitución”.
Luego se produjeron, una tras otra, la absoluta subordinación del llamado Tribunal Supremo de elecciones, el Poder Judicial y la Asamblea Legislativa a las decisiones de un Poder Ejecutivo espurio, originado en la violación del orden constitucional vigente. Fin del golpe.
El resto es historia conocida. La cofradía de los Arias, en estrecho asocio con la oligarquía centroamericana, con este golpe de estado magistral, logró todos sus propósitos en una sola jugada, desplegada principalmente en estos últimos cuatro últimos años:
1 – Terminó de copar al Partido Liberación Nacional y lo subordinó por entero a los intereses oligárquico-imperialistas.
2 – Se garantizó la tutela de los intereses económicos y políticos   concentrados en Costa Rica, la aprobación del TLC con los Estados Unidos y el bloqueo del proceso ascensional del movimiento patriótico.
3 – Inició la conversión de Costa Rica en un enclave seguro, situado como dijimos, en la zona canalera, en la puerta del Pacífico y en la cuenca petrolera más importante del mundo, si incluimos al Caribe y a las inmensas reservas de Venezuela.
Sólo hay algo que superan la perspicacia y la inteligencia de los enemigos de nuestros pueblos: la estupidez de algunos representantes del movimiento patriótico costarricense, que le pusieron una barrera infranqueable a la unidad política y electoral del movimiento cívico, progresista y latinoamericanista, que ascendía con ímpetu en este pequeño país de Centroamérica.
Curridabat, 12 de octubre 2009
(*)Doctor en Economía, Abogado, Profesor Universitario, Ex diputado, Ex candidato presidencial, Premio Nacional “Joaquín García Monge”.

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Un comentario

oct 15 2009

PROFESOR VENEZOLANO DENUNCIA A MICHELETTI ANTE CORTE DE LA HAYA

PROFESOR VENEZOLANO DENUNCIA A MICHELETTI ANTE CORTE DE LA HAYA
“Comité de Solidaridad con
el Pueblo y Gobierno de Honduras”
LOS INVITAMOS A VISITAR NUESTRA PÁGINA:
htpp://groups.google.cl/group/comite-político-ubv-bolivar?hl=es
El Profesor de la Universidad Bolivariana de Venezuela, Fernando
Henríquez  Conejeros, ciudadano venezolano, denunció penalmente, ante
la Corte Internacional de Justicia de La Haya,  al Presidente de Facto
Micheletti y a los instigadores del Golpe y a sus colaboradores.
Hoy, nuestro Comité,  se permite invitar a la Comunidad Universitaria
toda a adherirse a la Denuncia Penal presentada y sostenida por él y
en contra de todos los artífices del Golpe de Estado en Honduras ante
la citada Corte Internacional de Justicia de La Haya.
Solidaridad, agitación, cambio, reinstalación, reconstrucción,
derechos humanos…
Cordialmente,
Profesores, estudiantes y trabajadores  del Comité de Solidaridad con
Honduras.
“Comité de Solidaridad con
el Pueblo y Gobierno de Honduras”
Ciudad Bolívar.
República Bolivariana de Venezuela.
.
Señores
Movimiento Costarricense de Solidaridad con Honduras (MSCH).
Estimados Señores:
Los abajo firmantes, por sí y en representación de las Organizaciones
políticas y sociales invocadas, manifiestan su férrea y clara voluntad
de adherirse a la denuncia penal presentada ante la Corte
Internacional de Justicia, con sede en la Haya, Holanda contra los
violadores de los Derechos Humanos en la nación centroamericana de
Honduras y a propósito del Golpe de Estado que se viene desarrollando
a partir del 28 de junio de 2009. Rogamos a ustedes hagan  mención a
la presente denuncia, en la reunión que se efectuará  el lunes 5 de
octubre de 2009 en la sede de  la Asociación de Profesores de Segunda
Enseñanza (APSE),
En consecuencia, acogemos plenamente su llamado y nos adherimos, sin
más, al documento adjunto, en todos sus puntos, dirigido al  Ciudadano
Luís Moreno Ocampo, Fiscal General de la Corte Penal Internacional La
Haya-Holanda, sin perjuicio de la información que, por vía directa, le
hagamos llegar.
Salud, agitación,  cambio, solidaridad, justicia, Derechos Humanos
Atentamente,
Ciudadano chileno
Ramón Henríquez Conejeros
Cédula de Identidad: 6.378-634-9, Asesor Legal, Dom. : Av. Pedro
Montt, 1391, Santiago, Chile.
E- Mail RHConejeros@Gmail.com
Comité de Solidaridad con el Pueblo y Gobierno de Honduras.
Santiago de Chile,
Se adhiere a la denuncia  el
Comité de Solidaridad con el Pueblo y Gobierno de Honduras.
Universidad Bolivariana de Venezuela
Ciudad Bolívar
República Bolivariana de Venezuela.
Profesor Fernando Henríquez C.,
Cedula de Identidad venezolana 12.150.311
JcantaClaro@Gmail.com
Nota: Entendemos –y aceptamos-  que la documentación será fechada en
San José, Costa Rica, el cinco de octubre de 2009, y que para
cualquier citación, notificación, informe o noticia que guarde
relación directa o indirecta con el presente escrito se señala como
domicilio único y excluyente el siguiente: 150 metros al sur del
Colegio de Señoritas, Oficinas de APSE,  San José, Costa Rica.,
siendo  el  Correo Único y Oficial para recibir comunicaciones el
siguiente:
mocoso.honduras@gmail.com”.
El documento, que será enviado a la Corte Penal Internacional es el
siguiente:
Ciudadano:
Luís Moreno Ocampo
Fiscal General de la Corte Penal Internacional
La Haya-Holanda
Nosotros, los abajo firmantes cuya calidades se señalan igualmente al
pie del presente documento, actuando individualmente y como
representante de distintas organizaciones no gubernamentales en
nuestro propio nombre y en el de las organizaciones que representamos,
con la venia de estilo, nos dirigimos a usted con el objeto de
constituirnos en terceros intervinientes coadyuvante de la denuncia
presentada mediante escrito de fecha 23 de septiembre de 2009, ante
esa ilustre Secretaría de la Corte Penal Internacional por los
ciudadanos Manuel Ollé Sesé y Guillermo Pérez Casa, Presidente de la
Asociación Pro Derechos Humanos de España y Secretario General de la
Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH), respectivamente y
en ese orden, cuyas calidades consta en el escrito de referencia, para
que se investiguen y acuses del crimen de persecución política a los
ciudadanos Roberto Micheletti, Romeo Vásquez Velásquez, Ángel García
Padgett, Luís Javier Prince Suazo, Juan Pablo Rodríguez Rodríguez;
Daniel López Carballo, Salomón de Jesús Escoto Salinas, Billy Joya
Améndola, Jorge Alberto Rivera Avilez, Luís Alberto Rubí Ávila, José
Alfredo Saavedra Paz, Carlos Roberto Flores Facussé, José Canahuati
Larach y José Rafael Ferrari con ocasión del Golpe de Estado
perpetrado en la República de Honduras en contra del Pueblo de esa
Nación hermana y  del Gobierno Constitucional del Presidente Manuel
Zelaya Rosales.
Honduras es el país de Centroamérica que presenta uno de los cuadros
más fuertes de inequidad e inmovilización social, con un poco más de
siete millones de habitantes, el 66 por ciento vive debajo de la línea
de la pobreza y un aproximado del 48 por ciento en la indigencia, lo
que lo convierte en un país de alta vulnerabilidad.
Honduras ha vivido una frágil institucionalidad y una débil
democracia  durante los últimos 15 años y aunque esto no significaba
un  triunfo sobre el autoritarismo las reformas iniciadas en la
segunda mitad de los noventas apuntaban a una inclinación al sistema
político social. Las reformas  constitucionales del año 2001 parecían
apegarse a la voluntad de dejar  atrás el militarismo, limitaban las
funciones de las fuerzas armadas a la defensa de la soberanía nacional
y del territorio, también atribuía al presidente de la República
amplias potestades sobre todas las fuerzas  armadas y del orden.
Pero el grave peligro se desarrolló el 28 de junio del año 2009,
cuando las autoridades del Congreso Nacional y militares confabulados
sediciosamente propinaban un Golpe de Estado  Convalidado por la Corte
Suprema de Justicia,  la Empresa Privada e iglesias. Todos legitimando
el estamento del militarismo con discurso democrático de conveniencia
y movilizaciones a los cuarteles militares para saludar a  la Junta de
Comandantes.
Desde la declaratoria sobre los resultados de las elecciones en
noviembre de 2005, El Presidente Zelaya heredo un conflicto entre
empresarios de medios de comunicación que contribuyeron a la
polarización entre el ejecutivo y los poderes reconocidos y ocultos.
El proceso del Alba, la Firma de Petrocaribe, el traslado del
Aeropuerto a Palmerola, la firma de decretos ejecutivos como el
salario mínimo, el decreto 18-2008 y otros, allanaron el camino de la
agudizaron  y radicalización de las posiciones.
El golpe de Estado ocurrió el  mismo día en que tendría lugar la
consulta ciudadana de carácter no vinculante, convocada por el
Presidente Constitucional Manuel Zelaya, respecto a la necesidad  de
de que la ciudadanía se  pronunciará sobre  cambiar la Constitución,
redactada en 1982, cuando el país recién venía saliendo de una
dictadura militar –apoyada por EEUU- extremadamente brutal que detentó
el poder desde 1972 a 1981, pero que continuo ostentando el poder a
todo lo largo de la década de los años ochenta, donde no solo tenía la
garantía de total impunidad sino que el instituto de previsión militar
había emprendido una escalada contra el sector industrial, financiero
y comercial  y conservaba  las gerencia y direcciones claves de las
instituciones estatales.
La consulta tenía el componente de la transición de una democracia
representativa a una democracia participativa como lo demanda el
contexto actual  y el movimiento de derechos humanos emergentes donde
la participación es la pieza de centro de los derechos humanos en la
globalidad.
No obstante, lo que la Organización de Estado Americanos califico como
un proceso democrático de consulta al pueblo, fue deslegitimado en
Honduras por la confabulación en el que por primera vez  se observaba
un consorcio bien establecido ente los medios de comunicación, la
iglesia y los conservadores. Al mismo tiempo las fuerzas golpistas
cerraban filas tras un telón de comedias jurídicas, la comunidad
internacional condenaba el golpe y en el término de 72 horas Honduras
fue expulsada de la OEA.
Las Naciones Unidas y el Bloque de países no alineados se unían a las
condenas y las organizaciones internacionales de Protección de los
derecho humanos, como Human Rights Watch, Amnistía Internacional, El
Centro Por la Justicia y el Derecho Internacional, El Alto Comisionado
de las Naciones Unidas  para los Derechos Humanos y la Comisión
Interamericana de Derechos humanos – en adelante CIDH-,  exigían a los
poderes constituidos  respetar los derechos Humanos; la CIDH  ha
exigido en forma reiterada  ser invitada para verificar in situ la
realidad de los derechos humanos, a doce días del Golpe había emitido
medidas cautelares para un promedio de 80 personas.
El escenario post Golpe  tiene graves implicaciones para los derechos
humanos, desde el mismo día  se le impidió a la población  el derecho
a  la información al interrumpir el fluido eléctrico, y militarizar
las torres de controles y transmisiones  de diferentes medios de
comunicación. La línea internacional de Hondutel fue inhabilitada
medida que se mantuvo hasta el 01 de julio a la 5:00 p.m. El 29 de
junio la Empresa Estatal de Comunicaciones  fue militarizada y sus
empleados desalojados. La Empresa de Energía Eléctrica se militarizo
desde el 29 de junio a las cinco de la mañana y tres de los empleados
de turno fueron capturados. La Casa de Gobierno fue de los primeros
lugares en ser tomada por el ejército desde el día 28, le siguieron el
Congreso Nacional, el Ministerio Público, La Armería y La Corte
Suprema de Justicia, es decir todos los poderes se encuentran
secuestrados por los golpistas.
Se movilizaron tanquetas, comandos especiales, helicópteros y jets
A-37 que infundía el temor en la población.  Los helicópteros Bell
412, con artillería pesada, sobrevolaban a baja altura las principales
ciudades y la desinformación comenzó a fluir con el objetivo de
desmovilizar a la población.
Las fuerzas golpistas, ordenaron la suspensión de garantías
constitucionales sin seguir el procedimiento que establece la
Constitución en su artículo 187, la medida fue comunicada en  forma
verbal, minutos después que fue juramentado el Presidente de Facto  y
fue hasta el 30 de junio que lo formalizaron pero no lo publicaron y
en forma verbal sufrió constantes modificaciones,  por ejemplo el 05
de julio que se realizo una multitudinaria  manifestación contra el
Golpe que se concentro en el Aeropuerto Toncontin y que dejo decenas
de heridos  y un joven muerto, los golpistas llamaron a cadena
nacional a todos los medios de comunicación y con 20 minutos de
antelación  informaron que el toque de queda se aplicaría a partir de
las 6:30 cuando los manifestantes aún permanecían  frente a las
instalaciones portuarias. Ese mismo día el aeropuerto fue cerrado a
todos los vuelos y se abrió hasta el 08 de julio.
El Decreto Ejecutivo 011-2009, formalizo  la suspensión de los
artículos 69, sobre la Libertad Personal; el  71, Detención e
incomunicación por más de 24 horas; 78, Libertad de Asociación y de
reunión y; 81 Libre circulación.  Por el efecto que produce la
suspensión el decreto establece en la práctica un estado de sitio no
declarado. Mismo que fue dejado sin valor y efecto hasta el 12 de
julio, 15 días des pues de haber sido establecido y ha sido
reestablecido nuevamente, con una ampliación sobre prácticamente todos
los derechos y garantías individuales desde que el Presidente Manuel
Zelaya pudo entrar al país y refugiarse en la Embajada de la República
Federativa del Brasil, semanas atrás.
Por las tendencias se podría deducir que el golpe no se podrá mantener
por mucho tiempo  pero el retroceso en materia de institucionalidad y
confianza en el sistema democrático y el respeto irrestricto a los
derechos humanos sufrió una involución de 30 años y se ha iniciado
nuevamente la persecución contra opositores políticos e ideológicos.
En virtud de lo anterior, damos por reproducido y hacemos nuestros los
argumentos de hecho presentados ante ese organismo internacional
permanente de justicia por los ciudadanos Manuel Ollé Sesé y Guillermo
Pérez Casa, Presidente de la Asociación Pro Derechos Humanos de España
y Secretario General de la Federación Internacional de Derechos
Humanos (FIDH), respectivamente y en ese orden, en virtud que existe
actualmente una persecución por razones política que se practica de
forma reiterada, sistemática y masiva en contra del pueblo de
Honduras, al cual las organizaciones sociales de Centroamérica no
podemos ser indiferentes.
Por tanto, los abajo identificados y firmantes consideramos que se
encuentran llenos los extremos, requisitos y condiciones para iniciar
una investigación penal en contra de los ciudadanos: Roberto
Micheletti, Romeo Vásquez Velásquez, Ángel García Padgett, Luís Javier
Prince Suazo, Juan Pablo Rodríguez Rodríguez; Daniel López Carballo,
Salomón de Jesús Escoto Salinas, Billi Joya Améndola, Jorge Alberto
Rivera Avilez, Luis Alberto Rubí Ávila, José Alfredo Saavedra Paz,
Carlos Roberto Flores Facusse, José Canahuati Larach y José Rafael
Ferrari
Asimismo, como quiera que se tratan hechos notorios y por tanto
relevados de toda prueba, por tratarse de situaciones que, a pesar del
veto comunicacional, la censura previa y la autocensura, se han
destacado como hecho noticioso presentado por las cadenas de
televisión más prestigiosas, se observan que existen suficientes
indicios de que la represión ha aumentado incluso se han suscitado
hechos en contra de una representación diplomática, la de la República
Federativa de Brasil en Tegucigalpa,  violándose el derecho
internacional convencional, solicitamos se dicte medida preventiva de
privación de libertad en contra de los siguientes ciudadanos: Roberto
Micheletti, Romeo Vásquez Velásquez, Ángel García Padgett, Luis Javier
Prince Suazo, Juan Pablo Rodríguez Rodríguez; Daniel López Carballo,
Salomón de Jesús Escoto Salinas, Billi Joya Améndola, Jorge Alberto
Rivera Avilez, Luis Alberto Rubí Ávila, José Alfredo Saavedra Paz,
Carlos Roberto Flores Facusse, José Canahuati Larach y José Rafael
Ferrari
En San José, cinco de octubre de 2009.
Para cualquier citación, notificación, informe o noticia que guarde
relación directa o indirectamente con el presente escrito señalamos
como domicilio único y excluyente el siguiente: 150 metros al sur del
Colegio de Señoritas, Oficinas de APSE,  San José, Costa Rica. Nuestro
Correo Único y Oficial para recibir comunicaciones es el siguiente:
mocoso.honduras@gmail.com”.
LOS INVITAMOS A VISITAR NUESTRA PÁGINA:
htpp://groups.google.cl/group/comite-político-ubv-bolivar?hl=es
También les invitamos a ver estos videos, verdaderos atentados contra
el Derecho Internacional y los Derechos Humanos:
http://www.youtube.com/watch?v=V29toFjw_Og
http://www.youtube.com/watch?v=3E_MQM7hUqo
PROFESOR VENEZOLANO DENUNCIA A MICHELETTI ANTE CORTE DE LA HAYA
“Comité de Solidaridad con el Pueblo y Gobierno de Honduras”

LOS INVITAMOS A VISITAR NUESTRA PÁGINA:
htpp://groups.google.cl/group/comite-político-ubv-bolivar?hl=es
El Profesor de la Universidad Bolivariana de Venezuela, Fernando
Henríquez  Conejeros, ciudadano venezolano, denunció penalmente, ante
la Corte Internacional de Justicia de La Haya,  al Presidente de Facto
Micheletti y a los instigadores del Golpe y a sus colaboradores.
Hoy, nuestro Comité,  se permite invitar a la Comunidad Universitaria
toda a adherirse a la Denuncia Penal presentada y sostenida por él y
en contra de todos los artífices del Golpe de Estado en Honduras ante
la citada Corte Internacional de Justicia de La Haya.
Solidaridad, agitación, cambio, reinstalación, reconstrucción,
derechos humanos…
Cordialmente,
Profesores, estudiantes y trabajadores  del Comité de Solidaridad con
Honduras.
“Comité de Solidaridad con
el Pueblo y Gobierno de Honduras”
Ciudad Bolívar.
República Bolivariana de Venezuela.
.
Señores
Movimiento Costarricense de Solidaridad con Honduras (MSCH).
Estimados Señores:
Los abajo firmantes, por sí y en representación de las Organizaciones
políticas y sociales invocadas, manifiestan su férrea y clara voluntad
de adherirse a la denuncia penal presentada ante la Corte
Internacional de Justicia, con sede en la Haya, Holanda contra los
violadores de los Derechos Humanos en la nación centroamericana de
Honduras y a propósito del Golpe de Estado que se viene desarrollando
a partir del 28 de junio de 2009. Rogamos a ustedes hagan  mención a
la presente denuncia, en la reunión que se efectuará  el lunes 5 de
octubre de 2009 en la sede de  la Asociación de Profesores de Segunda
Enseñanza (APSE),
En consecuencia, acogemos plenamente su llamado y nos adherimos, sin
más, al documento adjunto, en todos sus puntos, dirigido al  Ciudadano
Luís Moreno Ocampo, Fiscal General de la Corte Penal Internacional La
Haya-Holanda, sin perjuicio de la información que, por vía directa, le
hagamos llegar.
Salud, agitación,  cambio, solidaridad, justicia, Derechos Humanos
Atentamente,
Ciudadano chileno
Ramón Henríquez Conejeros
Cédula de Identidad: 6.378-634-9, Asesor Legal, Dom. : Av. Pedro
Montt, 1391, Santiago, Chile.
E- Mail RHConejeros@Gmail.com
Comité de Solidaridad con el Pueblo y Gobierno de Honduras.
Santiago de Chile,
Se adhiere a la denuncia  el
Comité de Solidaridad con el Pueblo y Gobierno de Honduras.
Universidad Bolivariana de Venezuela
Ciudad Bolívar
República Bolivariana de Venezuela.
Profesor Fernando Henríquez C.,
Cedula de Identidad venezolana 12.150.311
JcantaClaro@Gmail.com
Nota: Entendemos –y aceptamos-  que la documentación será fechada en
San José, Costa Rica, el cinco de octubre de 2009, y que para
cualquier citación, notificación, informe o noticia que guarde
relación directa o indirecta con el presente escrito se señala como
domicilio único y excluyente el siguiente: 150 metros al sur del
Colegio de Señoritas, Oficinas de APSE,  San José, Costa Rica.,
siendo  el  Correo Único y Oficial para recibir comunicaciones el
siguiente:
mocoso.honduras@gmail.com”.
El documento, que será enviado a la Corte Penal Internacional es el
siguiente:
Ciudadano:
Luís Moreno Ocampo
Fiscal General de la Corte Penal Internacional
La Haya-Holanda
Nosotros, los abajo firmantes cuya calidades se señalan igualmente al
pie del presente documento, actuando individualmente y como
representante de distintas organizaciones no gubernamentales en
nuestro propio nombre y en el de las organizaciones que representamos,
con la venia de estilo, nos dirigimos a usted con el objeto de
constituirnos en terceros intervinientes coadyuvante de la denuncia
presentada mediante escrito de fecha 23 de septiembre de 2009, ante
esa ilustre Secretaría de la Corte Penal Internacional por los
ciudadanos Manuel Ollé Sesé y Guillermo Pérez Casa, Presidente de la
Asociación Pro Derechos Humanos de España y Secretario General de la
Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH), respectivamente y
en ese orden, cuyas calidades consta en el escrito de referencia, para
que se investiguen y acuses del crimen de persecución política a los
ciudadanos Roberto Micheletti, Romeo Vásquez Velásquez, Ángel García
Padgett, Luís Javier Prince Suazo, Juan Pablo Rodríguez Rodríguez;
Daniel López Carballo, Salomón de Jesús Escoto Salinas, Billy Joya
Améndola, Jorge Alberto Rivera Avilez, Luís Alberto Rubí Ávila, José
Alfredo Saavedra Paz, Carlos Roberto Flores Facussé, José Canahuati
Larach y José Rafael Ferrari con ocasión del Golpe de Estado
perpetrado en la República de Honduras en contra del Pueblo de esa
Nación hermana y  del Gobierno Constitucional del Presidente Manuel
Zelaya Rosales.
Honduras es el país de Centroamérica que presenta uno de los cuadros
más fuertes de inequidad e inmovilización social, con un poco más de
siete millones de habitantes, el 66 por ciento vive debajo de la línea
de la pobreza y un aproximado del 48 por ciento en la indigencia, lo
que lo convierte en un país de alta vulnerabilidad.
Honduras ha vivido una frágil institucionalidad y una débil
democracia  durante los últimos 15 años y aunque esto no significaba
un  triunfo sobre el autoritarismo las reformas iniciadas en la
segunda mitad de los noventas apuntaban a una inclinación al sistema
político social. Las reformas  constitucionales del año 2001 parecían
apegarse a la voluntad de dejar  atrás el militarismo, limitaban las
funciones de las fuerzas armadas a la defensa de la soberanía nacional
y del territorio, también atribuía al presidente de la República
amplias potestades sobre todas las fuerzas  armadas y del orden.
Pero el grave peligro se desarrolló el 28 de junio del año 2009,
cuando las autoridades del Congreso Nacional y militares confabulados
sediciosamente propinaban un Golpe de Estado  Convalidado por la Corte
Suprema de Justicia,  la Empresa Privada e iglesias. Todos legitimando
el estamento del militarismo con discurso democrático de conveniencia
y movilizaciones a los cuarteles militares para saludar a  la Junta de
Comandantes.
Desde la declaratoria sobre los resultados de las elecciones en
noviembre de 2005, El Presidente Zelaya heredo un conflicto entre
empresarios de medios de comunicación que contribuyeron a la
polarización entre el ejecutivo y los poderes reconocidos y ocultos.
El proceso del Alba, la Firma de Petrocaribe, el traslado del
Aeropuerto a Palmerola, la firma de decretos ejecutivos como el
salario mínimo, el decreto 18-2008 y otros, allanaron el camino de la
agudizaron  y radicalización de las posiciones.
El golpe de Estado ocurrió el  mismo día en que tendría lugar la
consulta ciudadana de carácter no vinculante, convocada por el
Presidente Constitucional Manuel Zelaya, respecto a la necesidad  de
de que la ciudadanía se  pronunciará sobre  cambiar la Constitución,
redactada en 1982, cuando el país recién venía saliendo de una
dictadura militar –apoyada por EEUU- extremadamente brutal que detentó
el poder desde 1972 a 1981, pero que continuo ostentando el poder a
todo lo largo de la década de los años ochenta, donde no solo tenía la
garantía de total impunidad sino que el instituto de previsión militar
había emprendido una escalada contra el sector industrial, financiero
y comercial  y conservaba  las gerencia y direcciones claves de las
instituciones estatales.
La consulta tenía el componente de la transición de una democracia
representativa a una democracia participativa como lo demanda el
contexto actual  y el movimiento de derechos humanos emergentes donde
la participación es la pieza de centro de los derechos humanos en la
globalidad.
No obstante, lo que la Organización de Estado Americanos califico como
un proceso democrático de consulta al pueblo, fue deslegitimado en
Honduras por la confabulación en el que por primera vez  se observaba
un consorcio bien establecido ente los medios de comunicación, la
iglesia y los conservadores. Al mismo tiempo las fuerzas golpistas
cerraban filas tras un telón de comedias jurídicas, la comunidad
internacional condenaba el golpe y en el término de 72 horas Honduras
fue expulsada de la OEA.
Las Naciones Unidas y el Bloque de países no alineados se unían a las
condenas y las organizaciones internacionales de Protección de los
derecho humanos, como Human Rights Watch, Amnistía Internacional, El
Centro Por la Justicia y el Derecho Internacional, El Alto Comisionado
de las Naciones Unidas  para los Derechos Humanos y la Comisión
Interamericana de Derechos humanos – en adelante CIDH-,  exigían a los
poderes constituidos  respetar los derechos Humanos; la CIDH  ha
exigido en forma reiterada  ser invitada para verificar in situ la
realidad de los derechos humanos, a doce días del Golpe había emitido
medidas cautelares para un promedio de 80 personas.
El escenario post Golpe  tiene graves implicaciones para los derechos
humanos, desde el mismo día  se le impidió a la población  el derecho
a  la información al interrumpir el fluido eléctrico, y militarizar
las torres de controles y transmisiones  de diferentes medios de
comunicación. La línea internacional de Hondutel fue inhabilitada
medida que se mantuvo hasta el 01 de julio a la 5:00 p.m. El 29 de
junio la Empresa Estatal de Comunicaciones  fue militarizada y sus
empleados desalojados. La Empresa de Energía Eléctrica se militarizo
desde el 29 de junio a las cinco de la mañana y tres de los empleados
de turno fueron capturados. La Casa de Gobierno fue de los primeros
lugares en ser tomada por el ejército desde el día 28, le siguieron el
Congreso Nacional, el Ministerio Público, La Armería y La Corte
Suprema de Justicia, es decir todos los poderes se encuentran
secuestrados por los golpistas.
Se movilizaron tanquetas, comandos especiales, helicópteros y jets
A-37 que infundía el temor en la población.  Los helicópteros Bell
412, con artillería pesada, sobrevolaban a baja altura las principales
ciudades y la desinformación comenzó a fluir con el objetivo de
desmovilizar a la población.
Las fuerzas golpistas, ordenaron la suspensión de garantías
constitucionales sin seguir el procedimiento que establece la
Constitución en su artículo 187, la medida fue comunicada en  forma
verbal, minutos después que fue juramentado el Presidente de Facto  y
fue hasta el 30 de junio que lo formalizaron pero no lo publicaron y
en forma verbal sufrió constantes modificaciones,  por ejemplo el 05
de julio que se realizo una multitudinaria  manifestación contra el
Golpe que se concentro en el Aeropuerto Toncontin y que dejo decenas
de heridos  y un joven muerto, los golpistas llamaron a cadena
nacional a todos los medios de comunicación y con 20 minutos de
antelación  informaron que el toque de queda se aplicaría a partir de
las 6:30 cuando los manifestantes aún permanecían  frente a las
instalaciones portuarias. Ese mismo día el aeropuerto fue cerrado a
todos los vuelos y se abrió hasta el 08 de julio.
El Decreto Ejecutivo 011-2009, formalizo  la suspensión de los
artículos 69, sobre la Libertad Personal; el  71, Detención e
incomunicación por más de 24 horas; 78, Libertad de Asociación y de
reunión y; 81 Libre circulación.  Por el efecto que produce la
suspensión el decreto establece en la práctica un estado de sitio no
declarado. Mismo que fue dejado sin valor y efecto hasta el 12 de
julio, 15 días des pues de haber sido establecido y ha sido
reestablecido nuevamente, con una ampliación sobre prácticamente todos
los derechos y garantías individuales desde que el Presidente Manuel
Zelaya pudo entrar al país y refugiarse en la Embajada de la República
Federativa del Brasil, semanas atrás.
Por las tendencias se podría deducir que el golpe no se podrá mantener
por mucho tiempo  pero el retroceso en materia de institucionalidad y
confianza en el sistema democrático y el respeto irrestricto a los
derechos humanos sufrió una involución de 30 años y se ha iniciado
nuevamente la persecución contra opositores políticos e ideológicos.
En virtud de lo anterior, damos por reproducido y hacemos nuestros los
argumentos de hecho presentados ante ese organismo internacional
permanente de justicia por los ciudadanos Manuel Ollé Sesé y Guillermo
Pérez Casa, Presidente de la Asociación Pro Derechos Humanos de España
y Secretario General de la Federación Internacional de Derechos
Humanos (FIDH), respectivamente y en ese orden, en virtud que existe
actualmente una persecución por razones política que se practica de
forma reiterada, sistemática y masiva en contra del pueblo de
Honduras, al cual las organizaciones sociales de Centroamérica no
podemos ser indiferentes.
Por tanto, los abajo identificados y firmantes consideramos que se
encuentran llenos los extremos, requisitos y condiciones para iniciar
una investigación penal en contra de los ciudadanos: Roberto
Micheletti, Romeo Vásquez Velásquez, Ángel García Padgett, Luís Javier
Prince Suazo, Juan Pablo Rodríguez Rodríguez; Daniel López Carballo,
Salomón de Jesús Escoto Salinas, Billi Joya Améndola, Jorge Alberto
Rivera Avilez, Luis Alberto Rubí Ávila, José Alfredo Saavedra Paz,
Carlos Roberto Flores Facusse, José Canahuati Larach y José Rafael
Ferrari
Asimismo, como quiera que se tratan hechos notorios y por tanto
relevados de toda prueba, por tratarse de situaciones que, a pesar del
veto comunicacional, la censura previa y la autocensura, se han
destacado como hecho noticioso presentado por las cadenas de
televisión más prestigiosas, se observan que existen suficientes
indicios de que la represión ha aumentado incluso se han suscitado
hechos en contra de una representación diplomática, la de la República
Federativa de Brasil en Tegucigalpa,  violándose el derecho
internacional convencional, solicitamos se dicte medida preventiva de
privación de libertad en contra de los siguientes ciudadanos: Roberto
Micheletti, Romeo Vásquez Velásquez, Ángel García Padgett, Luis Javier
Prince Suazo, Juan Pablo Rodríguez Rodríguez; Daniel López Carballo,
Salomón de Jesús Escoto Salinas, Billi Joya Améndola, Jorge Alberto
Rivera Avilez, Luis Alberto Rubí Ávila, José Alfredo Saavedra Paz,
Carlos Roberto Flores Facusse, José Canahuati Larach y José Rafael
Ferrari
En San José, cinco de octubre de 2009.
Para cualquier citación, notificación, informe o noticia que guarde
relación directa o indirectamente con el presente escrito señalamos
como domicilio único y excluyente el siguiente: 150 metros al sur del
Colegio de Señoritas, Oficinas de APSE,  San José, Costa Rica. Nuestro
Correo Único y Oficial para recibir comunicaciones es el siguiente:
mocoso.honduras@gmail.com”.
También les invitamos a ver estos videos, verdaderos atentados contra
el Derecho Internacional y los Derechos Humanos:
http://www.youtube.com/watch?v=V29toFjw_Og
http://www.youtube.com/watch?v=3E_MQM7hUqo

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