ago 25 2009

Colombia: Cumbre Social y Política

Convocatoria a la acción política y movilización social

Esta Cumbre Social y Política, realizada exitosamente en Bogotá del 20 al 22 de agosto con la participación de 1030 delegados de todo el país, marca un punto alto en los pasos que debemos dar para la construcción de la unidad de las fuerzas sociales y políticas, tal como se expresa en los acuerdos alcanzados:

I. Colombia ha sido afectada por la crisis económica mundial pero además, como lo expresamos en la convocatoria a esta Cumbre, sufre cuatro tragedias:

1) la económica signada por los efectos perversos de la aplicación del neoliberalismo, la inequidad económica y la excesiva concentración de la riqueza y de la tierra que nos ha llevado a ser uno de los países en el mundo con mayor desigualdad y exclusión económica y social;

2) la social, marcada por el aumento atroz de la pobreza, la miseria y la exclusión que afecta a gran parte de la población colombiana y más intensamente a mujeres, jóvenes, afro-descendientes e indígenas; marcada también por el crecimiento del desempleo, la pauperización del trabajador colombiano ante la pérdida de garantías laborales, el desmonte sistemático de los derechos pensiónales, el paquete legislativo del gobierno y una criminal política agroindustrial destinada a liquidar al campesinado, desplazarlo por la violencia o a empujarlo a aumentar los cordones de miseria de las grandes ciudades;

3) la humanitaria, con la guerra y las violaciones crónicas a las normas del Derecho Internacional Humanitario que se contabiliza en la última década en más de cuatro millones de personas víctimas del desplazamiento forzado, miles de crímenes de Estado (mal llamados falsos positivos), miles de homicidios entre la población civil, desaparecidos y secuestrados, asesinatos masivos y sistemáticos contra poblaciones indígenas, afro-colombianos, campesinos y pobladores del campo y millares de detenciones masivas y arbitrarias; violaciones aberrantes contra los derechos de las mujeres, niñas y niños en medio del conflicto, persecución y homicidios de líderes sindicales, políticos, comunales, campesinos y defensores de derechos humanos, violaciones de derechos humanos cometidas en el marco de la política de seguridad y confianza inversionista, y

4) la tragedia política, atravesada por la toma del Estado y los partidos por mafias del narcotráfico y paramilitares, hoy llamadas bandas criminales, que han llevado hasta ahora a involucrar a 81 parlamentarios en el proceso de la parapolítica, a tener municipios e incluso departamentos enteros bajo el dominio militar y criminal de las mafias y a infiltrar organismos como el DAS y la fiscalía y ponerlos al servicio del hampa en detrimento de los derechos de los ciudadanos que deberían proteger.

Hemos constatado el incremento de la pobreza y la exclusión que se han extendido con las nefastas políticas neoliberales y el autoritarismo que condensa el proyecto de Estado Comunitario y su seguridad antidemocrática.

La magnitud de las luchas sociales de los pobladores de todos los rincones de Colombia evidencian que éstas siguen su curso ascendente como lo ilustran la resistencia de los corteros de caña del Valle del Cauca, la amplia movilización de la juventud y de la sociedad en contra de la guerra, la Minga Indígena y Popular, las luchas de Asonal judicial, de trabajadores del carbón, campesinos, afro descendientes, educadores, organizaciones de víctimas y muchas otras. Luchas que expresan alto grado de inconformidad con la situación actual y disposición para transformar condiciones de trabajo y vida al mismo tiempo que para lograr los cambios estructurales que necesita el país.

Este ambiente social va en contravía de las encuestas, denota un acelerado desprestigio del gobierno y el mayor conocimiento de las reformas y los cambios estructurales que requiere Colombia, con visión de lo social al servicio de las mayorías y del desarrollo sostenible y equitativo del país.

La crisis económica ha puesto de manifiesto con crudeza los factores esenciales que entraban el desarrollo y generan pobreza. Llamamos desde esta Cumbre a sumar esfuerzos para plantear iniciativas y acciones que pongan a pagar la crisis a sus causantes y a impedir que sus costos se descarguen sobre los sectores populares.

II- Nos ponemos de acuerdo y asumimos compromisos para:

* Construir y aclimatar la paz con justicia social por la vía de la democracia y la equidad. Promover acciones y acuerdos humanitarios y escenarios hacia la solución política del conflicto armado interno y los conflictos sociales y políticos. Apoyar iniciativas como las de Colombianos y Colombianas por la Paz y otras que propenden por el diálogo por la paz y la democracia, y la búsqueda inmediata de un cese de hostilidades bilateral o simultáneo.

* Asumir con más fuerzas la defensa del medio ambiente y persistir en la búsqueda de la soberanía alimentaria para defender la calidad de vida de todos los colombianos. Apoyar las exigencias de reparación integral a las víctimas y en particular el reclamo por más de 8 millones de hectáreas despojadas mediante la violencia por narcotraficantes, paramilitares y promotores de negocios legales e ilegales.

* Rechazar la presencia de bases extranjeras y la entrega de las bases de las Fuerzas Armadas para operaciones del Comando Sur, que es un camino que escala el conflicto, lo internacionaliza, lesiona la soberanía y la necesidad de la unidad latinoamericana y de una nueva política concertada y multilateral de seguridad en la región.

* Apoyar una agenda de lucha contra el narcotráfico que se aparte de la fracasada “guerra contra el narcotráfico” y privilegie un enfoque de salud y contra los carteles internacionales del tráfico y lavado, rechace la criminalización de los campesinos o de los adictos y consumidores, suspenda la erradicación forzada, las fumigaciones y la utilización de la estrategia antidroga como instrumento de seguridad continental.

* Lucharemos por la generación de empleo digno, por el respecto a las libertades políticas y los derechos humanos defendiendo un plan económico y social de desarrollo democrático que no descargue los costos de la crisis en el pueblo.

Estos objetivos inaplazables nos llevan a pensar y actuar para fortalecer la unidad de acción social, popular y política, a fortalecer el tejido formado por todos los hilos sociales y políticos que surgen del esfuerzo histórico por el progreso y la democracia, por la libertad y la autodeterminación de nuestros pueblos.

Alzamos nuestra voz diciendo que estamos contra el referendo reeleccionista, contra la perpetuación del Presidente Uribe en el gobierno y ratificamos la urgencia de una gran convergencia progresista y democrática que permita elegir en el 2010 un gobierno de carácter democrático y popular, con un programa político, para los cambios de fondo que necesita el país.

III- Para el logro de los propósitos que nos unifican nos comprometemos a sacar adelante las siguientes acciones políticas y de movilización social:

1. Organizar y preparar acciones de protesta y paros cívicos regionales y locales en defensa de los intereses económicos y sociales de todos los sectores del pueblo. Respaldar las movilizaciones convocadas para los próximos meses por el movimiento sindical, indígena y popular, en particular la Jornada Nacional de Lucha convocada por FECODE y la CPC el 26 de agosto; la Movilización Nacional contra las bases norteamericanas el 9 de septiembre y la Jornada Mundial, continental y nacional por el Trabajo Decente el 7 de octubre. La Cumbre compromete su respaldo y solidaridad con las luchas sociales que se libran en el país.

2. Respaldar el llamado de la Gran Coalición Democrática formulado en su Encuentro Nacional de Organizaciones Sociales y Políticas del 17 de abril en Bogotá para preparar un paro cívico nacional.

3. Unir esfuerzos para producir un vuelco en la política con una candidatura presidencial que proyecte soluciones de fondo a las angustias crecientes en las mayorías populares.

4. Sumar energías para lograr que el tratado sobre las bases militares norteamericanas en Colombia sea echado atrás y para ello realizar una jornada nacional de lucha el próximo 9 de septiembre.

5. Trabajar por afianzar y fortalecer la unidad de todos los pueblos de nuestra América que hoy siguen levantándose contra la tiranía y la opresión para triunfar como lo hicieron hace 200 años ante el imperio español.

6. Vamos con entusiasmo a realizar en todos los departamentos Cumbres o encuentros de Organizaciones sociales y políticas, para informar del desarrollo y decisiones de esta Cumbre nacional y asumir los compromisos con la movilización social y política.

7. Las conclusiones consensuadas a las que llegaron las mesas temáticas de trabajo en esta Cumbre forman parte de este pronunciamiento y nos comprometen en su desarrollo y ejecución. Ellas sintetizan los acuerdos y el ambiente unitario de esta Cumbre nacional.

8. Las conclusiones de la Cumbre Social y Política y su materialización honran la memoria del compañero Apecides Alvis Fernández quien murió en medio de nuestras deliberaciones cumpliendo con su compromiso unitario. Igualmente honramos la memoria de los dirigentes sindicales, sociales y políticos asesinados y desaparecidos por el autoritarismo del régimen colombiano.

Japsun: Salud integral, curación profunda

CUMBRE NACIONAL DE ORGANIZACIONES SOCIALES Y POLITICAS.

Bogotá, agosto 23 de 2009.


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ago 25 2009

Venezuela: Chomsky planteó zona de paz en Latinoamérica ante pretensión militarista de EEUU

Chomsky planteó zona de paz en Latinoamérica ante pretensión militarista de EEUU

Caracas, 24 Ago. ABN.- Ante la amenaza estadounidense de hacer presencia militar a través de bases en Colombia, el lingüista y ensayista político norteamericano Noam Chomsky planteó la instalación de una Zona de Paz en Latinoamérica.

Destacó que la participación y el apoyo de los Estados Unidos en los golpes militares en el continente deben preocupar a las naciones, situación que se agrava con la instalación de soldados y armas norteamericanos en Suramérica con la escusa de “lucha contra el narcotráfico”.

Desde la sala José Félix Ribas del Teatro Teresa Carreño, en Caracas, Chomsky explicó que en este siglo ya se han apoyado tres golpes de estado desde Norteamérica: Haití, Venezuela y Honduras.

Indicó que la administración Obama no sólo apoya al régimen instaurado de Honduras sino que sigue entrenando cadetes de ese país en la Escuela de las Américas. Ante ello espera que de la reunión extraordinaria de la Unión de Naciones Suramericana (Unasur) resulte una posición contundente.

“Debería haber una declaración fuerte oponiéndose a la militarización del continente y a la presencia estadounidense en las bases militares colombianas”, expresó Chomsky quien destacó que Estados Unidos no toleraría las intervenciones que, con la excusa del apoyo a la democracia, este país hace a otros.

Planteó la necesidad de que en la reunión de la Unasur se apoye una propuesta para la creación Zona de Paz como un objetivo que se puede lograr en conjunto, y reveló que estas bases militares en Colombia, aunque no representan un gasto significativo en el presupuesto estadounidense, son muy valiosas por la posición estratégica y la zona energética donde se ubican.

Manifestó que además de las bases y la militarización del continente, la Unasur podrá tocar temas como el problema de la dependencia de la exportación de productos primarios como el petróleo, y el impacto ambiental del sistema socioeconómico que predomina en la región.

Japsun: Salud integral, curación profunda

“Las transformaciones que se están haciendo en Venezuela por crear otro modelo socieconómico puede tener un impacto global si estos proyectos se realizan de manera exitosa”, explicó el lingüista y definió al modelo estadounidense como suicida, y de este sistema dijo: “Pretende imponerse como remedio para los males que el mismo causa”, destacó.


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ago 17 2009

Hugo Chávez: Agresión contra Venezuela recibiría una respuesta antiimperialista mundial

Somos el primer blanco del imperio
Agresión contra Venezuela recibiría una respuesta antiimperialista mundial
Bases militares del Gobierno de Estados Unidos en la República de Colombia tratan de frenar la unidad y el desarrollo económico e industrial de los pueblos de América Latina, para impedir la independencia de la Patria Grande
Por: Maryuri Varela / Prensa Presidencial

El presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez, aseguró que si al imperio se le ocurre agredir al país recibía una respuesta mundial, porque “un gran movimiento antiimperialista se levantaría en estas tierras”.

La aseveración la realizó durante el Aló Presidente número 337, realizado en las instalaciones de la Planta Josefa Camejo, localizada en la Península de Paraguaná, estado Falcón.

“Yo tengo la impresión de que una agresión contra Venezuela recibiría respuesta no sólo desde Venezuela. Varios países se irían a las armas, lo tengo absolutamente claro, no sólo sería Venezuela. Que Dios nos libre, pero debemos estar conscientes de que hay que prepararse para ello”.

Una de las mejores formas de impedir un conflicto bélico es preparándose para enfrentarlo, porque se le demuestra “al enemigo que nos amenaza que sería tan costoso para ellos agredir a Venezuela que se arrepentirían”, indicó.

Estos comentarios los realizó para alertar al mundo sobre el peligro que representa la instalación de siete bases militares del Gobierno de Estados Unidos en la República de Colombia, porque son una clara amenaza para los países vecinos y para la región, ya que su objetivo es frenar la unidad y el desarrollo económico e industrial de los pueblos de América Latina para impedir la independencia de la Patria Grande.

“Somos el primer blanco del imperio, utilizando Colombia, y aquí las bases de Aruba y Curazao. Nos están rodeando, ¿o es que alguien no se ha dado cuenta? Están rodeando la Patria de (el Libertador Simón) Bolívar”.

Japsun: Salud integral, curación profunda

Reiteró que Venezuela no quiere la guerra, sin embargo, hay que prepararse para defender la soberanía de la nación. “Nos obliga el imperio y nos obliga la burguesía colombiana, porque nosotros estamos en la primera lista. El número uno es Venezuela”.

El presidente venezolano Hugo Chávez

El presidente venezolano Hugo Chávez

“Pero si aquí tuviéramos que morir hasta el último de nosotros defendiendo la soberanía de esta tierra. Aquí quedaremos tirados en esta tierra. Tengan la seguridad de que así sería”.


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ago 15 2009

El presidente ecuatoriano Rafael Correa acepta disculpas de Colombia

Este sábado, el presidente ecuatoriano Rafael Correa reconoce la voluntad de acercamiento de Colombia y acepta las disculpas del presidente colombiano Alvaro Uribe por el ataque de marzo del 2008 en el que se violó el territorio ecuatoriano. Sin embargo, el gobierno de Ecuador persiste en la insólita y controvertida persecución contra una de las víctimas del ataque, la mexicana Lucía Morett.

…………………………

PACH, Cuenca (Azuay).- El Presidente de la República, Rafael Correa, a nombre del Ecuador aceptó las disculpas ofrecidas nuevamente por el Mandatario colombiano, Alvaro Uribe, por el ataque armado que las Fuerzas Militares de su país ejecutaron en la zona ecuatoriana de Angostura el 1 de marzo de 2008.

Durante el primer enlace radial de su nuevo período presidencial, el Jefe de Estado ratificó que Ecuador no es un país guerrerista y que por el contrario mantiene su vocación de paz.

No obstante, aseguró que lo adecuado frente al contexto regional es que Ecuador esté preparado para la defensa de su territorio  y que por eso es necesario mantener la operatividad de las Fuerzas Armadas nacionales.

El presidente de Ecuador, Rafael Correa

El presidente de Ecuador, Rafael Correa

“Aceptamos sus disculpas (las que pidió Uribe a Ecuador hace pocos días), pero debe ser un perdón consecuente, hay una serie de compromisos que el señor uribe no ha cumplido”, señaló el gobernante quien pidió al Gobierno de Colombia “parar a los grupos guerreristas que todavía quieren mantener la tesis de la guerra preventiva” y dejar de vincular al Gobierno de Ecuador con las FARC.

El Mandatario solicitó a su par colombiano cumplir con los compromisos adquiridos con Ecuador ante la comunidad internacional, entre ellos: entregar los videos del bombardeo a Angostura, los discos duros de las computadoras que supuestamente pertenecieron al extinto líder de las FARC, alias Raúl Reye,s y  fortalecer la presencia de la Fuerza Pública de Colombia en la zona de frontera.

Al referirse a los convenios que Colombia suscribirá con EE.UU para el uso de varias de sus bases militares por parte de efectivos armados norteamericanos, el Presidente Correa señaló que ojalá el presidente Uribe “no tenga luego que pedir perdón a Sudamérica” por la aceptación de bases extranjeras en su territorio.

Aunque el Mandatario ecuatoriano se mostró abierto a un posible diálogo con el Jefe de Estado colombiano para reanudar las relaciones entre ambos países, aclaró que eso no significa que el Gobierno dejará de defender los intereses y la soberanía nacional.

“Sentémonos a dialogar, como ecuatoriano nunca le podré dar un abrazo fraternal a quien bombardeó mi Patria, pero como caballero sí podría estrechar mi mano con el representante de un país hermano”, señaló el Presidente.


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ago 15 2009

Carta del Presidente Hugo Chávez a los Presidentes de UNASUR

Carta del Presidente Hugo Chávez a los Presidentes de UNASUR

Por: Hugo Rafael Chávez Frías

En nombre del espíritu de Libertad y Justicia de esta suprema época de grandeza que nos convoca en este luminoso presente, quiero extenderles a todos y todas, mi más sincero y fraterno saludo.

Comenzaré recordando que un 10 de agosto de 1809, fue pronunciado por el valeroso Pueblo ecuatoriano, el Primer Grito de su anhelada Independencia en Quito. La misma ciudad en la que hoy, a 200 años de emprendido nuestro incesante proceso de Independencia, nos hemos reunido en razón de responder a un compromiso ineludible y una esperanza concreta: honrar el esfuerzo de toda una generación de libertadores, que trazó el camino de las nuevas repúblicas de Nuestra América.

A la luz y sombra de este germen libertario esparcido por nuestros predecesores en estas imponentes tierras de la Abya Yala, se reanimó la idea de la unión de repúblicas, planteada por El Libertador, durante toda su vida política.

El mismo Bolívar que nos dejara estas premonitorias palabras el 6 de septiembre de 1815, en su Carta de Jamaica, la cual fue dirigida en respuesta al ciudadano Henry Cullen, un súbdito británico residenciado en Falmouth; como una grandiosa bitácora ideológica que por oportuna y verdadera, me permito incluir en estas líneas: Seguramente la unión es la que nos falta para completar la obra de nuestra regeneración. Sin embargo, nuestra división no es extraña, porque tal es el distintivo de las guerras civiles formadas generalmente entre dos partidos: conservadores y reformadores. Los primeros son, por lo común, más numerosos, porque el imperio de la costumbre produce el efecto de la obediencia a las potestades establecidas; los últimos son siempre menos numerosos aunque más vehementes e ilustrados. De este modo la masa física se equilibra con la fuerza moral, y la contienda se prolonga siendo sus resultados muy inciertos. Por fortuna, entre nosotros, la masa ha seguido a la inteligencia.

Revelaba el Padre Bolívar, una de sus grandes angustias: ver unidas a las naciones todas de nuestro ancho y largo continente en la Patria Grande.

El espíritu de la nación de Colombia, se expresó por vez primera en la Angostura bañada por nuestro indómito Orinoco, allá en el año de 1819. Surgida de los sueños de Miranda, Colombia fue hecha realidad por nuestro Bolívar aquél año y aunque fue desmembrada, su ánimo, hoy más que nunca, debe expresarse para darnos constancia de que nunca se perderá.

Nuestra Unión era para Bolívar, un pródigo fin, al que se llegaría únicamente a través de efectos sensibles y esfuerzos bien dirigidos. Y hoy, —a 200 años de aquella enorme gesta histórica—, el nacimiento de Unión Suramericana de Naciones (UNASUR), es la fiel muestra de que el proceso de liberación de nuestras naciones continúa imponiéndose con más vigor que nunca.

Sin embargo, y trayendo al presente toda esta síntesis histórica, debo decir con absoluta desazón que la unión y la independencia de nuestros países, constituye una amenaza para quienes aspiran seguir controlando nuestras riquezas naturales, nuestras economías y nuestra voluntad política, es decir, nuestra soberanía.

Es evidente que, ante los avances progresistas y democráticos en nuestro continente, el imperio norteamericano —que en los últimos cien años ejerció su hegemonía sobre la vida de nuestras repúblicas— ha iniciado una contraofensiva, antihistórica y retrógrada con el propósito de revertir la  unión, la soberanía y la democracia en nuestro continente, e imponer la restauración de la dominación imperial en todos los ámbitos de la vida de nuestras sociedades.

En este sentido, compartimos la visión de muchos en Latinoamérica y el mundo: esta contraofensiva se inició el 28 de junio de este año, con el perverso Golpe de Estado cometido en la hermana Patria hondureña. Dicen los militares golpistas de Honduras, y los poderosos voceros conservadores de Washington, que esta operación contra el presidente Zelaya, fue una maniobra pensada en función de destruir la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América (ALBA).

Una alianza que es un proyecto de paz, de justicia social, de unión solidaria, de democracia participativa con y para las mayorías de nuestros países; y a la vez es un proyecto independentista guiado por liderazgos legítimos de los humildes de hoy.

Este infame golpe, ha sido respondido dignamente por el Pueblo hondureño, enfrentando la represión y demostrando que son dignos herederos del heroico Morazán que, pasados 200 años, aun vigila.

Por ello, en función de la unidad que nos ha convocado desde siempre, y también siguiendo los acontecimientos de estos últimos tiempos, me permito hacerles un llamado de atención.

Compañeros y compañeras: desde mi Gobierno estamos real y profundamente preocupados, por la situación de tensión con la hermana República de Colombia, frente a la instalación de, al menos, siete bases militares norteamericanas en ese entrañable y hermano territorio suramericano.

Queremos denunciar, aquí y ahora, que este hecho es parte de un plan político y militar, orquestado para acabar con el proyecto de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), además de ser la más grande amenaza en este momento histórico, para las infinitas riquezas que yacen en nuestro continente, esto es: el oro negro, nuestro petróleo; el oro azul, las grandes reservas acuíferas; el oro verde, nuestra amazonía.

En los últimos años, hemos denunciado un acoso permanente contra nuestro país y nuestra Revolución Bolivariana, por parte de las elites que dirigen el imperio estadounidense. Nuestro Pueblo ha derrotado, —ante el asombro de la opinión internacional— Golpes de Estado, saboteos económicos y la embestida de un descarnado terrorismo mediático de alcance nacional e internacional. Hermanos y hermanas de Suramérica: la justificación política y mediática del gobierno de Colombia y los jefes de estas bases militares, son una amenaza concreta a la paz, la independencia y los derechos del Pueblo de Venezuela.

En los últimos días, hemos recibido las manifestaciones de preocupación y de solidaridad de los Pueblos y gobiernos del continente; así como también, de un importante sector de la sociedad colombiana. Creen quienes nos amenazan que pueden detener el curso de la nueva y heroica historia que hoy escribimos en paz: hacernos respetables es la garantía indestructible de vuestros afanes ulteriores por conservarles, dijo José Gervasio Artigas.

Pero, así como hace 200 años, nuestros Pueblos hicieron retroceder el decadente imperio español, hoy contamos con superiores condiciones morales y políticas para neutralizar a estos sectores guerreristas y así garantizar que nuestro continente sea una tierra de paz, sin amenaza militar.

Sería un error grave pensar que la amenaza es sólo contra Venezuela; va dirigida a todos los países del Sur del continente, sentencia el compañero Fidel en sus reflexiones tituladas “Siete puñales en el corazón de América”. Geopolíticamente, estamos al Sur de la hegemonía, y es una realidad que, trascendiendo la tendencia política de los gobiernos del mundo, el problema de la guerra concierne a la humanidad entera.

Nunca nuestras angustias han sido secretas, y de esa verdad eterna dio muestra el Apóstol de América, José Martí, al dejar en 1884, para éste nuestro tiempo, una incógnita vigente: ¿Qué somos, General (Máximo Gómez)? ¿Los servidores heroicos y modestos de una idea que nos calienta el corazón, los amigos leales de un pueblo en desventura, o los caudillos valientes y afortunados que con el látigo en la mano y la espuela en el tacón se disponen a llevar la guerra a un pueblo, para enseñorearse después de él?

No podemos ocultar el clamor de todo el Pueblo colombiano y su deseo de alcanzar la paz en su país. Siete décadas de guerras al interior de Colombia, sólo hallarán resolución en una salida política y negociada que respete las garantías y goce del respaldo de toda Suramérica.

El pueblo de Colombia tiene derecho a la paz. No puede pretender una elite servil, cuyo negocio es la guerra en el hermano país, expandir e imponer su conflicto armado con la pretensión de estigmatizar y desestabilizar a los movimientos progresistas y revolucionarios que de manera legítima, democrática y pacífica avanzamos con los sueños y banderas de los libertadores, a cumplir las tareas aun pendientes de unión, justicia e independencia.

No creemos en una sociedad carente de conflictos, eso sería una entelequia, pero entendemos que estamos llamados a asumir mejores conflictos, a reconocerlos y contenerlos, de vivir no a pesar de ellos sino productiva e inteligentemente con ellos. Sólo un pueblo escéptico maduro para el conflicto, es un pueblo maduro para la paz, parafraseando a nuestro hermano colombiano Estanislao Zuleta.

Y si queremos una paz verdadera, debemos responder a tiempo con claridad y valentía a las necesidades más sentidas de nuestros Pueblos.

Llegó la hora de Suramérica, la hora de UNASUR, confiamos en la capacidad política de nuestra naciente unión para enfrentar en la actualidad esta amenaza, que compromete el porvenir de nuestras repúblicas, el porvenir de nuestros Pueblos y el porvenir de toda la humanidad.

Sigamos, pues, compañeras y compañeros la máxima de Bolívar, constituyamos ese gran Pacto Americano que formando de todas nuestras repúblicas un cuerpo político, presente la América al mundo con un aspecto de majestad y grandeza sin ejemplo en las naciones antiguas. La América así unida, si el cielo nos concede este deseado voto, podrá llamarse la reina de las naciones y la madre de las repúblicas.

Fraternalmente,
Hugo Chávez Frías


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ago 10 2009

Reflexiones de Fidel Castro: Las bases yanquis y la soberanía latinoamericana

Granma, lunes, 11 de agosto de 2009)

Reflexiones de Fidel Castro:

Las bases yanquis y la soberanía latinoamericana

El concepto de nación surgió de la suma de elementos comunes como la
historia, lenguaje, cultura, costumbres, leyes, instituciones y otros
elementos relacionados con la vida material y espiritual de las
comunidades humanas.

Los pueblos de la América, por cuya libertad Bolívar realizó las
grandes hazañas que lo convirtieron en El Libertador de pueblos,
fueron llamados por él a crear, como dijo: “la más grande nación del
mundo, menos por su extensión y riquezas que por su libertad y gloria”.

Antonio José de Sucre libró en Ayacucho la última batalla contra el
imperio que había convertido gran parte de este continente en
propiedad real de la corona de España durante más de 300 años.

Es la misma América que decenas de años más tarde, y cuando ya había
sido cercenada en parte por el naciente imperio yanki, Martí llamó
Nuestra América.

Hay que recordar una vez más que, antes de caer en combate por la
independencia de Cuba, último bastión de la colonia española en
América, el 19 de mayo de 1895, horas antes de su muerte, José Martí
escribió proféticamente que todo lo que había hecho y haría era “…para
impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las
antillas Estados Unidos y caigan con esa fuerza más sobre nuestras
tierras de América”.

En Estados Unidos, donde las 13 colonias recién liberadas no tardaron
en extenderse desordenadamente hacia el Oeste en busca de tierra y
oro, exterminando indígenas hasta que arribaron  a las costas del
Pacífico, competían los Estados agrícolas esclavistas del Sur con los
Estados industriales del Norte que explotaban el trabajo asalariado,
tratando de crear otros Estados para defender sus intereses económicos.

En 1848 arrebataron a México más del 50 por ciento de su territorio,
en una guerra de conquista contra el país, militarmente débil, que los
llevó a ocupar la capital e imponerle humillantes condiciones de paz.
En el territorio arrebatado estaban las grandes reservas de petróleo y
gas que más tarde suministrarían a Estados Unidos durante más de un
siglo y lo siguen en parte suministrando.

El filibustero yanki William Walker, estimulado por “el destino
manifiesto” que proclamó su país, desembarcó en Nicaragua en el año
1855 y se autoproclamó Presidente, hasta que fue expulsado por los
nicaragüenses y otros patriotas centroamericanos en 1856.

Nuestro Héroe Nacional vio cómo el destino de los países
latinoamericanos era destrozado por el naciente imperio de Estados Unidos.

Después de la muerte en combate de Martí se produjo la intervención
militar en Cuba, cuando ya el ejército español estaba derrotado.

La Enmienda Platt, que concedía al poderoso país derecho a intervenir
en la Isla, fue impuesta a Cuba.

La ocupación de Puerto Rico, que ha durado ya 111 años y hoy
constituye el llamado “Estado Libre Asociado”, que no es Estado ni es
libre, fue otra de las consecuencias de aquella intervención.

Las peores cosas para América Latina estaban por venir, confirmando
las geniales premoniciones de Martí. Ya el creciente imperio había
decidido que el canal que uniría  los dos océanos sería por Panamá y
no por Nicaragua. El istmo de Panamá, la Corinto soñada por Bolívar
como capital de la más grande República del mundo concebida por él,
sería propiedad yanki.

Aun así, las peores consecuencias estaban por venir a lo largo del
Siglo XX. Con el apoyo de las oligarquías políticas nacionales, los
Estados Unidos se adueñaron después de los recursos y de la economía
de los países latinoamericanos; las intervenciones se multiplicaron;
las fuerzas militares y policiales cayeron bajo su égida. Las empresas
transnacionales yankis se apoderaron de las producciones y servicios
fundamentales, los bancos, las compañías de seguros, el comercio
exterior, los ferrocarriles, barcos, almacenes, los servicios
eléctricos, los telefónicos y otros, en mayor o menor grado pasaron a
sus manos.

Es cierto que la profundidad de la desigualdad social hizo estallar la
Revolución Mexicana en la segunda década del Siglo XX, que se
convirtió en fuente de inspiración para otros países. La revolución
hizo avanzar a México en muchas áreas. Pero el mismo imperio que ayer
devoró gran parte de su territorio, hoy devora importantes recursos
naturales que le restan, la fuerza de trabajo barata y hasta lo hace
derramar su propia sangre.

El TLCAN es el más brutal acuerdo económico impuesto a un país en
desarrollo. En aras de la brevedad, baste señalar que el Gobierno de
Estados Unidos acaba de afirmar textualmente: “En momentos en que
México ha sufrido un doble golpe, no solo por la caída de su economía
sino también por los efectos del virus A H1N1, probablemente queremos
tener la economía más estabilizada antes de tener una larga discusión
sobre nuevas negociaciones comerciales.” Por supuesto que no se dice
una sola palabra de que, como consecuencia de la guerra desatada por
el tráfico de drogas, en la que México emplea 36 mil soldados,  casi
cuatro mil mexicanos han muerto en el 2009. El fenómeno se repite en
mayor o menor grado en el resto de América Latina. La droga no solo
engendra problemas graves de salud, engendra la violencia que desgarra
a México y a la América Latina como consecuencia del mercado
insaciable de Estados Unidos, fuente inagotable de las divisas con que
se fomenta la producción de cocaína y heroína, y es el país de donde
se abastecen las armas que se emplean en esa feroz y no publicitada guerra.

Los que mueren desde el Río Grande hasta los confines de Suramérica
son latinoamericanos. De este modo, la violencia general bate récord
de muertes y las víctimas sobrepasan la cifra de 100 mil por año en
América Latina, engendradas fundamentalmente por las drogas y la pobreza.

El imperio no libra la lucha contra las drogas dentro de sus
fronteras;  la libra en los territorios latinoamericanos.

En nuestro país no se cultivan la coca ni la amapola. Luchamos con
eficiencia contra los que intentan introducir drogas en nuestro país o
utilizar a Cuba como tránsito, y los índices de personas que mueren a
causa de la violencia se reduce cada año. No necesitamos para ello
soldados yankis. La lucha contra las drogas es un pretexto para
establecer bases militares en todo el hemisferio. ¿Desde cuándo los
buques de la IV Flota y los aviones modernos de combate sirven para
combatir las drogas?

El verdadero objetivo es el control de los recursos económicos, el
dominio de los mercados y la lucha contra los cambios sociales. ¿Qué
necesidad había de restablecer esa flota, desmovilizada al final de la
Segunda Guerra Mundial, hace más de 60 años, cuando ya no existe la
URSS ni la guerra fría? Los argumentos utilizados para el
establecimiento de siete bases aeronavales en Colombia es un insulto a
la inteligencia.

La historia no perdonará a los que cometen esa deslealtad contra sus
pueblos, ni tampoco a los que utilizan como pretexto el ejercicio de
la soberanía para cohonestar la presencia de tropas yankis. ¿A qué
soberanía se refieren? ¿La conquistada por Bolívar, Sucre, San Martín,
O´Higgins, Morelos, Juárez, Tiradentes, Martí? Ninguno de ellos habría
aceptado jamás tan repudiable argumento para justificar la concesión
de bases militares a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, un imperio
más dominante, más poderoso y más universal que las coronas de la
península ibérica.

Si como consecuencia de tales acuerdos promovidos de forma ilegal e
inconstitucional por Estados Unidos  cualquier gobierno de ese país
utilizara esas bases, como hicieron Reagan con la guerra sucia y Bush
con la de Iraq, para provocar un conflicto armado entre dos pueblos
hermanos, sería una gran tragedia. Venezuela y Colombia,  nacieron
juntos en la historia de América tras las batallas de Boyacá y
Carabobo, bajo la dirección de Simón Bolívar. Las fuerzas yankis
podrían promover una guerra sucia como hicieron en Nicaragua, incluso
emplear soldados de otras nacionalidades entrenados por ellos y
podrían atacar algún país, pero difícilmente el pueblo combativo,
valiente  y patriótico de Colombia se deje arrastrar a la guerra
contra un pueblo hermano como el de Venezuela.

Se equivocan los imperialistas si subestiman igualmente a los demás
pueblos de América Latina. Ninguno estará de acuerdo con las bases
militares yankis, ninguno dejará de ser solidario con cualquier pueblo
latinoamericano agredido por el imperialismo.

Martí admiraba extraordinariamente a Bolívar y no se equivocó cuando
dijo: “Así está Bolívar en el cielo de América, vigilante y ceñudo…
calzadas aún las botas de campaña, porque lo que él no dejó hecho, sin
hacer está hasta hoy: porque Bolívar tiene que hacer en América todavía.”

Fidel Castro Ruz
Agosto 9 de 2009


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jul 29 2009

Golinger: Unasur está obligada a condenar injerencia militar de EEUU en Colombia

Caracas, 27 Jul. ABN (Manuel Alexis Rodríguez).- La República de Colombia forma parte de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y por ello, ante la inminente amenaza de Washington de establecer bases militares en suelo colombiano, este organismo multilateral debe reaccionar rápidamente y rechazar este acuerdo colombo-estadounidense, para evitar amenazas y ataques como el que propició el golpe de Estado en Honduras contra el presidente constitucional, Manuel Zelaya.

La abogada e investigadora estadounidense Eva Golinger sostuvo que Unasur no puede permitir que uno de los Estados parte abra sus fronteras a contingentes militares extranjeros, cuyo único fin es intimidar, amenazar y hasta neutralizar a los países vecinos que no se subordinan a los intereses imperiales de la Casa Blanca.

“Este acuerdo militar constituye una amenaza para toda América Latina. Unasur, el Grupo de Río e incluso cada nación soberana e independiente de la región, debe aprender de lo sucedido en Honduras y reclamar a Colombia que no se necesita ninguna presencia militar extranjera en nuestro hemisferio, si no es invitada y aceptada por todos los países”, comentó.

Durante una entrevista concedida a ABN, Golinger consideró que esta acción es una muestra más de que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, nunca llegó al poder con una política pacifista.

“En los primeros seis meses de Gobierno incrementó el número de tropas en Afganistán, las desvió de Irak, presentó amenazas contra Pakistán, ataques contra Irán y Corea del Norte y patrocina el golpe en Honduras (…) Estas situaciones no se le han escapado de las manos, al contrario, todo forma parte de la política de Estado de esta nueva administración”, explicó.

Finalmente, la abogada recordó: “La política imperial nuca es ni será pacifista. El imperialismo en su fondo constituye guerra y agresión contra los pueblos”, puntualizó.


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jul 09 2009

Carta de ciudadanos colombianos a Gaviria

Señores

Directivos y Adscritos

Sindicalistas y Concejales

Congresistas y Alcaldes

Polo Democrático Alternativo

Después de muchos desvelos por cuanto pasa entre nosotros como sociedad democrática, que a lo largo de muchos años ha buscado pacíficamente soluciones electorales a sus incontables problemas, talvez como última esperanza, en medio de tan prolongadas resistencias a perecer entre los acosos económicos como el alto costo de los alimentos -para mencionar nada más este punto de vital importancia- que suben sin consideración alguna, siendo un país productor de materias en todos los órdenes, y donde a sus trabajadores no se les da ni siquiera parte de tan altos dividendos que devengan los propietarios de las haciendas lecheras y de carne por ejemplo, para no mencionar el café y todos los demás productos, y mucho menos traer a colación los cientos de miles de familias que los bancos han dejado sin “casa propia” a lo largo y ancho del territorio nacional, ni la gran cantidad de edificaciones que –paradójicamente- se pierden en el abandono total, ante la mirada indiferente de sus gobernantes y la ignorancia de las mayorías, siendo de destacarse de paso que no se trata de construcciones baratas -“soluciones de vivienda” por ejemplo- que se hacen a diario, sino de verdaderas edificaciones.

Bien, a todo este nada alentador panorama, se suman otros ejemplos de la desconsideración y la barbarie, como son los trabajos de recuperación de vías a altas horas de la noche y la madrugada en la capital del país, por los lados de este sector tan conocido entre los barrios La Soledad , La Magdalena y Santa Teresita, haciendo funcionar maquinaria pesada de ruidos inigualables –excepto por las explosiones de bombas- a altas horas de la noche y la madrugada, cuyas vibraciones penetran hasta las camas de las personas mayores que habitan este sector -ya muy denunciado por los ediles en el Concejo Municipal del Distrito-, para darle prioridad al tráfico automotor que no circula a estas horas, para no incomodar a sus conductores entre la contaminación que producen con la gasolina –una de las más contaminantes del mundo-, quienes merecen además una glosa marginal por la manera bárbara como muchos –incluso personalidades- llevan sus vehículos atropellando peatones ´se recalca- sobre las conocidas “cebras” o con sus luces altas durante las noches -sin contar los que han adaptado exploradoras- con los efectos nocivos consecuentes en la salud humana. Siendo de destacar además cuanto acotan los especialistas en neuronas y el sistema nervioso al demostrar su alta efectividad en su destrucción en pocos meses en operarios y quienes les circunden, pese a que se trata de gente joven por lo general; ocasionándose de esta manera una gran desilusión a todos aquellos que han votado esperanzados por esta, la más reciente organización alternativa de democracia: el Polo.

Si señores, por ahora sólo baste con nombrar estas observaciones en manos de quienes han sido elegidos por un pueblo, cuyos rostros reflejan la desnutrición, la miseria en muchos órdenes, la ignorancia, la falta de una educación adecuada que vaya más allá del simple conseguir billetes para poder sobrevivir -o para acumular con codicia ante los ejemplos que reiteradamente da la historia- y de advertir al representante de tan altruista movimiento –el doctor Gaviria y su séquito que incluye al alcalde Moreno- que, como  críticos que son de toda dictadura, debían comenzar por tratar asuntos tan elementales -base de la vida- como estos. Cordialmente,

La ciudadanía, los campesinos desplazados y los excluídos del statu quo por la tradicional maquinaria despótica de la rentabilidad educativa, cultural y los demás órdenes que se ha “acostumbrado” en nuestro país, conformada ésta por cínicos “divinos” discursos redentoristas.

Bogotá Distrito Capital

Constitución Política de 1991

República de Colombia

Suramérica

Julio de 2009


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jul 04 2009

Conferencia de Prensa sobre el caso de Lucía Morett

México, D.F., a 3 de julio de 2009.

A LA OPINIÓN PÚBLICA Y

A LOS ORGANISMOS DE DERECHOS HUMANOS NACIONALES E INTERNACIONALES:

Hoy trascendió en los medios de comunicación que el gobierno de Colombia realizó una solicitud a la Interpol para que ésta emita una orden de captura internacional en contra de Lucía Morett Álvarez por “concierto para delinquir con fines terroristas” y “financiación del terrorismo”. Dicha orden de captura ya fue liberada a sus 186 países integrantes.

Se trata de una violación más a los derechos humanos de la estudiante de la UNAM y la continuación de la persecución política de la que ha sido víctima, luego de resultar gravemente herida en los bombardeos que realizó Colombia en Ecuador el 1 de marzo de 2008, mismos que fueron condenados por diversas instancias del sistema interamericano por tratarse de flagrantes violaciones al orden jurídico internacional.

Lucía desconocía hasta hoy que existiera este proceso judicial en su contra, por lo que nuevamente se le ha destrozado el derecho a contar con una defensa adecuada, prerrogativa reconocida en diversos instrumentos internacionales, tales como la Convención Interamericana de Derechos Humanos y el Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos.

Remitirla a sus verdugos, a quienes la torturaron y a quienes asesinaron a cuatro jóvenes mexicanos en la ilegal acción militar es a todas luces aberrante y contraria a la justicia. A quien debe sancionarse es a los autores intelectuales y a los ejecutores materiales de la barbarie. Lucía además de víctima tiene el papel de testigo, ya sea ante tribunales nacionales o internacionales del terrible atentado que se perpetró en agravio del pueblo ecuatoriano.

Nos pronunciamos por el respeto irrestricto a los derechos humanos de Lucía Morett, por el cese definitivo de la injusta persecución de la que es objeto y de los amañados procesos jurídicos iniciados para castigar a las víctimas y procurar impunidad a los criminales.

El gobierno mexicano debe poner un alto a estas agresiones y demandar la justicia plena para los connacionales víctimas de los delitos de lesa humanidad cometidos con la masacre de Sucumbíos y cuyo responsable confeso es el presidente Álvaro Uribe Vélez.

JORGE MORETT Y MARÍA DE JESÚS ALVAREZ

Padres de Lucía Morett.

LIC. HUGO ROSAS DE LEÓN

Abogado de Lucía Morett

INVITACIÓN A LA CONFERENCIA DE PRENSA:

Para ampliar este pronunciamiento y ofrecer más información sobre la situación de Lucía Morett se realizará de urgencia una conferencia de prensa este sábado 4 de julio a las 2 de la tarde en el Café La Habana, ubicado en la esquina de Bucareli y Morelos en el centro de la Ciudad de México, con la presencia de los padres de Lucía Morett.


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